AgroQuinta proyecta una agenda común ante los desafíos de la agricultura regional
Fortalecer su base gremial, representar las necesidades de los territorios y transformar los desafíos de los agricultores en proyectos y soluciones concretas son las prioridades que AgroQuinta, la primera asociación gremial del agro a nivel regional, se ha propuesto abordar durante su nueva etapa. La organización busca convertirse en una voz capaz de articular al sector productivo, la academia y las instituciones públicas en torno al futuro del sector silvoagropecuario de la Región de Valparaíso.
AgroQuinta nace del trabajo desarrollado durante diez años por el Programa Transforma Fruticultura Sustentable de Valparaíso (PerfrutS) de Corfo, iniciativa que permitió construir un ecosistema de colaboración entre productores, asociaciones gremiales, empresas, universidades y organismos públicos. Sobre esta base, la nueva organización buscará dar continuidad a esa articulación mediante una estructura permanente, representativa y con capacidad para impulsar iniciativas de alcance regional.
Su directorio está conformado por representantes de la Asociación de Agricultores de San Antonio, la Asociación de Agricultores Santa Rosa de Los Andes, la Asociación de Agricultores de la Quinta Región Norte (AGROQUINOR), la Asociación de Agricultores de Quillota y Marga-Marga (AAQMM), la Cooperativa Agrícola y Lechera Casablanca (CALCA), la Asociación de Agricultores de Aconcagua y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). En conjunto, su labor beneficia a más de 250 productores y actores vinculados al agro regional.
Las distintas miradas que conviven en su directorio convergen en una hoja de ruta común, proyectada en dos horizontes. En el corto plazo, AgroQuinta buscará consolidar su estructura, fortalecer la comunicación con los territorios e identificar desafíos estratégicos en los cuales concentrar capacidades y recursos. En el largo plazo, espera contribuir a la construcción de una visión regional, promoviendo innovación, inversiones y políticas públicas que permitan mejorar la competitividad y sostenibilidad del agro.
Para Vicente Valdivieso, presidente de AgroQuinta, la consolidación de la organización es el primer paso para avanzar en esta agenda compartida, pues según afirmó “las prioridades están claras: avanzar en un uso más eficiente del agua a nivel predial, abordar los desafíos energéticos y definir otras materias comunes. Por eso, en el corto plazo debemos consolidarnos, organizarnos y activarnos lo antes posible”.
Este proceso de fortalecimiento permitirá reunir las necesidades de los distintos territorios y transformarlas en propuestas con una perspectiva regional. “AgroQuinta reúne por primera vez a las distintas localidades y asociaciones agrícolas de la región. Nunca habíamos tenido un espacio de conversación en el que participaran todas simultáneamente. Eso permite comprender mejor la realidad del sector en su conjunto y abordar sus desafíos con una mirada verdaderamente regional”, agregó.
Como parte de este mismo propósito, una de las tareas iniciales será establecer un canal permanente de comunicación entre AgroQuinta, los gremios, los productores y las autoridades. Esta instancia deberá permitir tanto la entrega de información relevante como la identificación oportuna de las problemáticas que afectan a los agricultores. Así lo explicó Ignacio Álamos, presidente de AGROQUINOR: “AgroQuinta debe consolidar una base gremial capaz de conectar a los agricultores de toda la región. Esa comunicación tiene que funcionar en ambos sentidos: entregar información relevante a los productores y recoger lo que está ocurriendo en cada territorio para transmitirlo a las autoridades e instituciones correspondientes”.
Sobre una base gremial sólida y conectada con los territorios, la agenda común de AgroQuinta buscará concentrar esfuerzos en problemáticas transversales. Entre ellas se encuentran la eficiencia hídrica y energética, la adaptación al cambio climático, la gestión de la huella de carbono, la innovación, la incorporación de tecnologías y la búsqueda de recursos para desarrollar proyectos que mejoren la competitividad de los productores. Desafíos transversales que para Carolyn McLean, presidenta de la Asociación de Agricultores de Quillota y Marga-Marga, requieren una organización robusta y representativa, capaz de unir a los gremios en torno a objetivos compartidos.
“AgroQuinta representa un enorme desafío y, al mismo tiempo, el anhelo de unir a las asociaciones gremiales vinculadas con la agricultura de Valparaíso. Queremos construir una organización fuerte, que dé visibilidad al sector, ayude a resolver problemáticas transversales y represente adecuadamente los intereses de los agricultores. PerfrutS dejó, después de diez años, una base muy importante de colaboración entre el sector público y privado. Ahora AgroQuinta toma esa posta y logra comprometer a distintas entidades con una tarea común. AgroQuinta ya no es un proyecto, es una realidad”, añadió.
Desde la academia, el decano de la Facultad de Agronomía de la PUCV, Italo Cuneo, coincidió en la necesidad de priorizar problemas concretos y reunir las capacidades existentes para enfrentarlos: “El desafío no consiste solamente en proteger la agricultura que tenemos hoy, sino en construir la agricultura que vamos a necesitar mañana. AgroQuinta debe ser una instancia orientada a resolver problemas concretos. El agua evidentemente debe ser uno de esos desafíos, pero no solamente desde la disponibilidad del recurso. Debemos preguntarnos cómo producir más y mejor con menos agua, cómo aumentar la eficiencia, cómo incorporar tecnología y cómo lograr que ese conocimiento llegue efectivamente al productor”.





Comentarios